EL SABOR RED HOOK

 

Ya se identifica como el oasis de Brooklyn de
los sabores latinos. Y no es sólo el refugio de
jugadores de fútbol, sino de todos aquellos que
quieren probar una deliciosa pupusa salvadoreña,
unos huaraches mexicanos, un ceviche ecuatoriano…
Hay que visitar el sitio este verano.

Los trenes F y G llevan directo hasta
Red Hook y el destino final es un regalo
para el paladar. Esto es el presente. Pero el
sitio tiene una historia.
Inmigrantes holandeses pusieron los cimientos de
este barrio en el siglo XVII. Forjó una identidad, pero
en las últimas décadas, quedó olvidado, abandonado,
pobre y asfixiado por las drogas. Actualmente es un
sector que está floreciendo, y un grupo de emprendedores
hispanos, con mucha creatividad y tesón,
está poniendo su granito de arena en el renacimiento
de esta zona de Brooklyn.
César Fuentes, de origen salvadoreño, organizador
del gremio “Red Food Hood Vendors”, joven y lleno
de energía, me llevó a un recorrido por todos los puntos
donde se están estableciendo estos comerciantes
que se han propuesto conquistar el futuro”.
“Desde 1974 estamos aquí”, dice Fuentes. “Surgimos
de una necesidad… las ligas de fútbol que jugaban
en estos parques necesitaban comida y agua…
eran tiempos difíciles para esta área, que prestaba
su rostro desagradable para servir de escenario a
películas de policías, crimen y violencia… pero hoy
todo eso lo hemos cambiado ya”.
César nos presenta una por una a las familias que
integran el gremio, que hoy cuenta con diez unidades
móviles de comida de diversos países.
La comida latinoamericana está muy bien representada
aquí, salvadoreña, mexicana, hondureña, colombiana,
dominicana, chilena, peruana, ecuatoriana,
guatemalteca… Los vendedores, generosos, como
las porciones que sirven, nos dieron a probar todo,
orgullosos de la calidad de sus productos.
Los Vaqueros de México, con sus ya famosos
elotes con mayonesa, queso cotija, chile y limón.
Doña Eliazar Pérez y sus insuperables tacos de
cecina… y la familia Martínez (ganadores del Premio
Vendy al mejor vendedor ambulante de Nueva York),
sirven con satisfacción sus apetitosos huaraches…
unas tortilas en forma de sandalias indígenas, cubiertas
de todo tipo de carnes, chiles, quesos y salsas.
Pilar Chica, de Ecuador, dice que los norteamericanos
y asiáticos están “loquitos” con la comida,
incluyendo su ceviche.
La pareja de Rafael Soler y Reyna Bermúdez, matrimonio
dominicano-salvadoreño, le da sabor internacional
a su deliciosa “bandeja Red Hook”: pupusas con
el toque caribeño: salchichón, plátano, tamal, salsa de
tomate y crema agria, todo por 10 dólares.
La revitalización de Red Hook, definitivamente,
ha contado con el apoyo y el aporte de los hispanos
que le están dado vida al área, lo que literalmente les
costó años, sudor y lágrimas, unas veces batallando
contra la mala reputación del barrio y después contra
el acoso de las autoridades.
“Al fi nal ganamos”, dice César. “Hoy tenemos
un ‘lease’ por seis años y un proyecto incubadora a
pocos metros del parque, el Red Hook Mercado, una
plaza pública donde ofrecemos comida y artesanía•

Red Hook}
Sábados y domingos, hasta octubre.
Court St. (esq. Bay St.) Brooklyn.
Trenes subterráneos: F y G, estaciones Smith – 9th St.
www.redhookfoodvendors.com
www.nycgovparks.org

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